jueves, 11 de enero de 2018

El Tular 14

No habían túneles con luces brillantes en el fondo. Sentía tranquila  mi conciencia por que cumplía por amor a un pueblo huérfano de Amor, de Justicia, de Paz, de Trabajo  y de Libertad.

Ellos....solo ellos.....todo para ellos..... barrigones golosos. En su embriaguez glotona  se olvidaron de Nicaragua y su pueblo. Y aunque yo no  experimentaba ningún tipo de  escasez en mi familia, no era justo lo que veía.

Con este aliciente, mi vida se desvanecía  serena y tranquila inmersa en la violencia de aquel infierno.


Un  traqueteo ensordecedor de metralla guerrillera  detonaba en mi oído y me volvió en si.  Pablo (Marcial Lopez)mi hermano y María Libertad y otros compañeros........arrebataron mi cuerpo  de las fauces de la EEBI  en un enfrentamiento encarnizado y como telón de fondo una  tormenta de bombas.

  Me mandaron al campamento del Zorro vigilando que lograra llegar.  Desde ahi Froylan dirigía los  combates.

Me asistió  Luz Úbeda y Víctor, estudiante de medicina, quien me puso  un torniquete, lavó  la herida sin anestesia y la cerró con una aguja  de coser y con hilo de surcir.

 Un acto heroico y rebosante de amor  fuera de la razón y de la lógica hizo posible que estos compañeros como una extensión  de aquel pequeño ejército loco y su coro de ángeles, salvaran mi vida. "Pablo", Marcial López mi hermano menor, temerario y noble y "María Libertad", Mirian Perez, guerrera heroica y todos los compañeros que estaban ahi, son héroes  María  Libertad es un poema y un canto a la vida. Seguramente otros compañeros estaban luchando para sacarme.


miércoles, 10 de enero de 2018

El Tular 13

Cuando llegamos, ahí estaban los compañeros contemporáneos de Ana Luz.  Nos ubicamos a unos 15 metros  a cada lado de ellos mientras un avión de reconocimiento sobrevuela lentamente a baja altura y  al alcance de nuestro fuego, provocándonos para  detectar nuestra posición por el chispazo del cañón y el eco de la detonación de los disparos. David disparó una ráfaga y nos detectaron siendo eso el detonante que da lugar  a este relato.
Reconcentraron el fuego sobre nosotros con tanques,  bombas aéreas y por tierra la EEBI y CONDECA avanzaba disparándonos intensamente.  Respondimos con  fuego y de repente tengo de frente al  avión que nos bombardeaba, al que descargué el magazine  de mi poderoso FAL. Sus balas  no me alcanzaron, pasó y le sigue otro avión que venía detrás.  De su ala  salió un humito y casi se me sale el corazón por la boca. Era un cohete dirigido hacia mi. Por instinto salté por los aires casi al mismo tiempo  que el cohete explotó en el árbol que me protegía.    La onda expansiva me expulsó varios metros mas allá y al caer en tierra,  mi sangre acalorada salía a borbollones de mi cuerpo tiñendo de rojo mi camisa , mi fusil,  mis ojos. Una de las compitas  pasó la voz de que  yo estaba herido y la voz de María Libertad serpenteo entre los pinares susurrando que tenían que sacarme. Una esquirla partió  en dos la arteria principal del brazo derecho, desbarató el codo, mientras la EEBI avanzaba disparándo hacia mi, quien inamovil me seguía desangrando  en el cerco de la muerte en que estaba atrapado  y no había ninguna opción  posible de salir con vida según la razón y la lógica de naturaleza humana.

domingo, 7 de enero de 2018

El Tular 12

Estaban otros compañeros sin armas, la EEBI se dirigía hacia ellos y si los encontraban, harían lo mismo que hicieron con Alba Luz.

Froylan me seleccionó junto con el Muñeco Da.lite vid para bajar hasta la falda del cerro, cruzar un llanito plano, perdernos entre los pinos, llegar donde los compañeros y moverlos a otro lugar. Estaban indefensos.   La Culebra le pidió a Froylan ir con nosotros pero la orden fue que tenía que acompañarnos hasta cierta  parte, después, seguimos solos hasta llegar donde los compañeros.

La EEBI venía subiendo y querían conocer el lugar exacto de su posición para aniquilarlos.

El Tular. 11


Como  estos relatos son escritos a partir de mis vivencias, no lo vi, por ello, no se como sucedió, pero el desgarre que nos hizo la EEBI, fue inhumano. La EEBBI llegó donde estaba parapetada ella, sin más armas que su inocencia.  Yo estaba  por el otro lado del cerro con la  Culebra, David, El gato y otros compañeros, moviéndonos debajo de aquella tormenta de odio. Arrancaron su corazón  y sorbieron su sangre. No lo vi, lo supe y el dolor desgarró mi alma.

Solo tenia16 añitos, me cuenta Pablo, (Marcial Lopez) mi hermano. Pero ni siquiera tenía más sueños que su amor por la libertad. Una hiena  descargó todas las municiones de su arma de guerra contra su frágil cuerpecito  indefenso de muchacha adolescente aún.

Ninguno quedó vivo, la tierra sorbió la sangre de las hienas que cometieron este cobarde crimen.  Fue la primera víctima de nuestra parte. Que dolor tan profundo sentí en mi alma. No lo puedo describir.

                           

El Tular 10

El recrudecimiento de los combates aumentó de manera brutal y salvaje. Disparaban hacia nosotros  con tanques de guerra, metrallas de 50 mm, bombardeos  con aeronaves de combate y por tierra avanzaban centenares de centenares de guardias entrenados para matar, reforzados por lo mejor de los  ejércitos de Guatemala, Honduras y el Salvador, (CONDECA)  Era sin tregua el asunto. Horas de horas bajo el nutrido fuego de aniquilamiento total.   Para entonces,llevamos día y medio y una noche de combates encarnizados, no había tiempo para comer  Aún no se registran bajas entre nosotros. De parte de ellos sus bajas se las llevan  tendidos en camiones y sus  heridos en helicópteros. Dicen que son muchas sus bajas. Están descontrolados, los atraemos y no estamos y cuando estamos, no nos ven.

El resplandor  de la sabiduría y la brillantez del destello de la inteligencia de nuestros compañeros campesinos y  la dialéctica del pensamiento natural con la sazón de la experiencia, hacen de El Zorro, de Froylan, el Indio Emilio, Camilo Bigote, el Viejo Martín, Santana, la Culebra, María Libertad, Pablo...........hasta alcanzar a cada uno de nosotros,  una poderosa e invencible arma letal de combate impulsada por la pólvora del amor a la libertad y a la  vida, de otra forma, nos aniquilarian.

El Tular 9

En posición de combate, camuflados e inmersos en la mudez de un silencio tenso,   estamos  esperando el minuto del fuego. A mi derecha está Ulises, La Culebra, más allá David que le decíamos el Muñeco. La Culebra me quedaba viendo. Tendió su brazo y poniendo su mano sobre mi cabeza  me apretó contra la tierra con fuerza, de repente, se rompió el silencio y el silbo bélico  de una ráfaga nutrida de metralla pasó por encima de mi cuerpo. Algunas balas impactaron  a pulgadas de mi salpicándome de tierra la cara. Vi a los ojos de la culebra y me dijo, no se como ni porque lo hice.     Logramos salir ilesos  de esa refriega. La táctica de la guardia  era acorralarnos y aniquilarnos a todos, la estrategia del FSLN era liberar a Nicaragua de esa terrible y sanguinaria  dictadura criminal.
La columna surgió sin experticia combativa integrada por "los muchachos" surgidos después de la insurrección de Septiembre. El Zorro  se trasladó a los Araditos y la columna quedó al mando  Froylan, Juan Alberto Blandón  otro héroe noble, agudo, audaz y duro, hermano de Perla, María Martha Blandón.    No eran bombas ni cohetes ni triquitracas celebrando Diciembre. Eran los dolores de parto de Nicaragua por que su libertad estaba coronando.
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El Tular. 8





                 



De repente, paso un jet caza de la FAN a vuelo rasante y alta velocidad rompiendo el tenso silencio con un estrepitoso sonido de su turbina de propulsión jet para amedrentarnos psicológicamente que bombardeó mas adrenalina en nosotros. Estamos dispuestos a vencer y para ese momento, la EEBI ya nos tiene dentro de un cerco militar blindado.



                  


Un día antes, nos había llegado un refuerzo de 20 compañeros al mando del Indio Emilio procedentes de Duyusupu,Honduras. Traían una ametralladora de 30mm, fusiles FAL y repletos de municiones. Entraron al Campamento del Tular, justamente por la estrecha angostura del sigilo misterioso del Indio Emilio, que estando nosotros cercados, pasaron ante sus narices y siendo de día, la guardia no los vió pasar